jueves, 19 de junio de 2008

Participar en la vida pública

Aclaración personal:

Yo, Nicolás Raiti, soy un analfabeto político.
He decidido tomar parte en la vida política con el inocultable objetivo de despertar la vocación de los verdaderos políticos que hoy no participan porque nadie les ha ayudado a quitarse el analfabetismo de encima.
Así como los niños deben ser guiados para que se inicien en cada una de las disciplinas que desarrolla el hombre, imagino que algo similar debería hacerse con la política.
Como analfabeto que me reconozco, no podré ser maestro de nadie, pero dedicaré mi esfuerzo a aprender sobre los quehaceres de la vida pública e intentaré despertar este interés en forma masiva.
Mi mayor anhelo es estar rodeado de grandes hombres que conduzcan la política y los destinos del país en forma, eficaz, eficiente y relativamente honesta.
Me moviliza la impotencia de ver como muchos han fracasado al intentar la tarea en forma individual. Quizás también me movilice mi cobardía, al no sentir que puedo encarar este proyecto en forma solitaria y busco compartir mi riesgo.
Estoy convencido que esos hombres están allí, intentaré encontrarlos y despertarlos.

Nuestro pasado es la suma de las acciones individuales y colectivas. Nuestro presente es una combinación entre nuestro pasado y el azar. Nuestro futuro depende de nuestro presente.

No es posible revertir en forma instantánea el presente.

Solo queda tomar conciencia de que el futuro requiere hacer hoy lo que no hicimos en los últimos 20 años. Esto es aceptar en silencio lo que hoy dispongan quienes ejercen el poder, pero asegurarnos que ese poder cambie de manos en los tiempos constitucionales.

Para que ese cambio de manos sea útil es necesario, no ya que se vayan todos, sino que estemos todos. Todos dispuestos a asumir la responsabilidad cívica de ejercer un cargo. Todos capacitados en este ejercicio.

El proyecto debe ser multipartidario, no debe transmitir una ideología, sino que se debe gestar una idiosincrasia participativa.

No hay comentarios: